El Informe del Consumo Alimentario en España que publica cada año el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recoge numerosos datos de interés para comprender la evolución de la demanda de alimentación y proyectar las tendencias de futuro. Entre las numerosas conclusiones que se pueden extraer del último –que recoge los datos del año 2022- vamos a detenernos en tres de ellos: la composición de los hogares, los canales de compra y el consumo tanto dentro como fuera de casa.
La evolución de los hogares españoles
Desde 2015, el número de hogares en España presenta una tendencia creciente cuya composición es un espejo de la sociedad española: aumentan los hogares formados por jóvenes y adultos independientes, hogares monoparentales, parejas adultas sin hijos y retirados; mientras que se reduce el número de familias formadas por parejas con hijos -independientemente de la edad-, así como los hogares compuestos por parejas jóvenes sin hijos.
Además, el informe también analiza la manera de comer de las personas que forman parte de estos hogares. Ésta se resume en que cada vez se dedica menos tiempo a cocinar en casa –tanto entre semana como los fines de semana-, lo que implica que “los hogares españoles están optando cada vez más por utilizar ayudas culinarias (por ejemplo, salsas prefabricadas, caldos, etc.) o incluso consumiendo más platos preparados de V gama (platos ya elaborados que con solo calentar están listos para comer”.
Del cruce de ambas conclusiones resulta una cesta de la compra o unos “drivers” de consumo que apuntan a la demanda de cantidades adaptadas a hogares pequeños y alimentos fáciles de cocinar y consumir, con una presencia importante de la alimentación fresca -el 37,3 % del volumen total de alimentación adquirida por los hogares-. Además, cabe una reflexión sobre las dietas alimenticias, que apunta a la convivencia entre consumidores omnívoros, flexitarianos, vegetarianos y veganos.
Los canales de compra
Supermercados y autoservicios –entre los que incluimos el criterio de “tienda descuento” que mantiene el MAPA- siguen siendo los lugares preferidos por los hogares para la compra de alimentación y bebidas para el abastecimiento doméstico, sumando más del 63 por ciento del volumen.
El hipermercado y la tienda tradicional suman un 12,8 y 12,7 por ciento, respectivamente. Esta última alcanza el 30 por ciento de la venta de alimentos frescos, lo que subraya la competitividad de la distribución de alimentación española y la variedad de formatos y empresas que la componen. El amplio abanico de posibilidades que tiene el consumidor español para realizar sus compras de alimentación es garantía de precios competitivos y de variedad de productos y surtidos.
Por último, el canal e-commerce, representa el 2,3 por ciento de las compras totales de alimentación en España, con una desaceleración respecto a los años de pandemia. Como adelantaba también el VII Observatorio de Comercio Electrónico de Alimentación de ASEDAS, la “vuelta a la tienda física” es una realidad, dentro de que el canal online sigue evolucionando y complementando el canal tradicional.
Toda la alimentación: un análisis profundo del consumo
Muy interesante es el enfoque del análisis que recoge el Informe del Consumo Alimentario en España al considerar el consumo de alimentación tanto dentro como fuera del hogar. Este enfoque es imprescindible para comprender la verdadera dimensión de las cuotas de mercado de los diferentes canales -al incluir el horeca que en España es especialmente importante- y la enorme competitividad del mercado alimentario español.
Así, el informe recoge que “si realizamos una comparativa del consumo que se realiza tanto dentro como fuera de los hogares, la proporción queda estructurada de la siguiente manera: el 87,2 % del volumen de alimentos y bebidas comprados se adquieren para el abastecimiento del hogar, y la parte correspondiente al consumo realizado fuera de casa alcanza el 12,8 % del volumen total. La proporción es distinta si tenemos en cuenta la distribución del valor, pues el consumo fuera del hogar alcanza un valor correspondiente al 31,4 % del gasto total, como consecuencia del precio medio pagado fuera de casa que, en líneas generales, es superior”.
Felipe Medina, secretario general técnico de ASEDAS, realizó un análisis en base a estos mismos criterios que es también esclarecedor de la complejidad y variedad de formatos que compiten en el mercado alimentario español. Puede leerse en su blog Un Agrónomo en el Súper.