Cómo mejorar la comunicación de las alertas alimentarias para evitar el sensacionalismo
Laura Cristóbal, directora de la agencia de noticias especializada en información agroalimentaria, EFE Agro, ha analizado en un encuentro mantenido con los responsables de seguridad alimentaria de las empresas de ASEDAS sobre cómo mejorar la comunicación de las alertas alimentarias.
El objetivo era aprender a informar sin alarmar, informar sin dañar la percepción por parte del consumidor de producciones agrarias y productos elaborados de alimentación que, en líneas generales son excelentes, y, por último, cómo hacerlo en un mundo dominado por las redes sociales y por medios que compiten y que están sometidos a la “tiranía del click”. En un sistema alimentario en el que la seguridad alimentaria es primordial, la manera en que se comunican las alertas juega un papel vital por su afectación en el consumidor y en la totalidad de la cadena alimentaria.
Estos son los cuatro puntos clave para entender y abordar este tema:
- Para los consumidores, es esencial comprender que los incidentes son parte del proceso, pero también reconocer que una alerta indica que el sistema está funcionando para retirar un producto potencialmente peligroso del mercado. La transparencia en la comunicación es crucial para mantener la confianza.
- Tanto los organismos de control –AESAN, Comercio Exterior, EFSA…- como las empresas deben actuar con rapidez y transparencia. Los primeros deben proporcionar información clara y accesible, mientras que las segundas deben gestionar la comunicación de crisis de manera efectiva para preservar su reputación y la confianza del consumidor.
- Los periodistas desempeñan un papel fundamental al proporcionar información precisa y responsable. Es crucial evitar sensacionalismos y dejarse llevar por titulares alarmistas.
- En cuanto a la comunicación concreta de la alerta, es esencial determinar su importancia y proporcionar información práctica para que los consumidores tomen decisiones informadas. La transparencia, la rapidez y la claridad son clave para mantener la confianza.
En definitiva, la percepción de los consumidores ante las alertas alimentarias es diversa, pero todos comparten la necesidad de información fiable. La respuesta de la sociedad refleja la gestión de los actores involucrados. Por lo tanto, es crucial un enfoque proactivo y transparente en la comunicación de estas situaciones.

