40 Congreso AECOC: las personas son protagonistas ante la necesidad de talento y la losa del absentismo

El 40 Congreso AECOC de Gran Consumo ha puesto la lupa en la realidad. Ignacio González, presidente de AECOC, inauguró el encuentro más multitudinario del sector, que reúne a distribución e industria, con un profundo análisis sobre los factores sociales, económicos y políticos que van a condicionar el crecimiento a corto plazo. A caballo entre el optimismo y la necesidad urgente de cambios, las personas vuelven a ser protagonistas ante la necesidad de talento cualificado y la aplastante losa del absentismo.

En un panorama internacional marcado por la incertidumbre política, el proteccionismo y la necesidad de diversificación, las empresas españolas -especialmente las exportaciones de productos de alimentación- muestran una gran capacidad de resiliencia. Resiliencia que comparte la demanda interna, un indicador que emerge como el principal motor económico. El gran consumo crece, registrando un aumento del 2,9% en volumen y un 4,4% en valor según datos de agosto, y demuestra que el consumo interno es el pilar que tira de la economía. Si bien los datos macroeconómicos son buenos, la inflación sigue siendo una preocupación, acercándose al 3 por ciento, aunque no hay indicios de una nueva crisis inflacionista. Es relevante destacar que una parte significativa de la inflación alimentaria (cerca del 80 por ciento) es de origen externo, con costes de materias primas como el cacao influyendo directamente en los alimentos. A la vez, la sociedad española experimenta un aumento de residentes y turismo; noticias positivas que se ven ensombrecidas por la mala situación del empleo, de la vivienda y una desconfianza en el futuro que está elevando la tasa de ahorro, un síntoma de cautela financiera.

Las personas: problema y oportunidad

El mercado laboral y la productividad se perfilan como los problemas estructurales más urgentes. España necesita abordar el impulso del crecimiento de la población activa a través de la formación y la reincorporación de parados de larga duración. La cualificación de los trabajadores es un aspecto fundamental ante el notable déficit de oficios -en la distribución es patente en el tratamiento de producto fresco- que lastra la productividad. Sin embargo, la «pesadilla del absentismo» se erige como un problema país de magnitud crítica: con 1,7 millones de personas ausentes cada día de sus puestos de trabajo, el coste para el país se dispara a 33.000 millones de euros, una cifra que crece exponencialmente desde 2015. Este factor, junto a la elevada tasa de paro (especialmente juvenil), exige acciones inmediatas.

Finalmente, el presidente de AECOC ha lanzado un llamamiento a la acción y a la eliminación de las trabas regulatorias. La necesidad de superar la “criminalización” al empresario y el exceso de legislación que genera costes innecesarios, fragmentación del mercado interno y una desventaja competitiva se presentan como objetivos a corto plazo. En el ámbito de la ecología, existe en el sector un compromiso enorme y una oportunidad de liderazgo en el desarrollo sostenible, la relajación del decreto ómnibus puede ser una oportunidad para eliminar la prioridad del reporting sobre los planes de acción efectivos.

En resumen, el gran consumo se reafirma como un motor para la economía española que destaca por su resiliencia y eficiencia, pero el país debe resolver su falta de confianza, la brecha entre la macro y la microeconomía, y asegurar el futuro de su mercado laboral para garantizar un crecimiento sostenido.

 


La competencia como eje de la distribución comercial

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) participó en la jornada sobre competencia en el mercado de la distribución comercial, organizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) el pasado 2 de octubre. Ignacio García Magarzo, director general de ASEDAS, puso en valor el alto nivel de competencia que caracteriza al sector de los supermercados y autoservicios en España. Este entorno se traduce en precios competitivos para el consumidor y una gran capacidad de elección entre supermercados y marcas, una realidad que se ha mantenido tanto en el contexto de la reciente crisis inflacionista como a lo largo de la serie histórica de las últimas dos décadas. Desde ASEDAS, cuyas empresas comercializan tanto a la Marca de Distribuidor (MDD) como a la Marca de Fabricante (MDF), se defiende la legitimidad de ambas opciones, que muestran la diversidad de la oferta como una ventaja inherente al modelo español.

El debate sobre la dicotomía MDD/MDF en el sector alimentario, a diferencia de otros como el textil, debe abordarse desde una perspectiva que muestre la riqueza de opciones, ya que en ambos segmentos existe una gran variedad, diversidad e innovación. España cuenta con aproximadamente 25.000 empresas en la industria de la alimentación, lo que hace inviable cualquier categorización estricta. De los 800.000 productos disponibles hoy en el mercado, un supermercado ofrece un máximo de unos 20.000, por lo que se destaca la labor fundamental del distribuidor en la selección de aquello que demanda el consumidor.

En este sistema, donde el consumidor goza de una gran capacidad de elección, los mejores modelos son siempre los colaborativos, aquellos que impulsan la cadena de valor en su conjunto. Es crucial, además, no confundir la multiplicación de lanzamientos con la innovación real. En definitiva, hay que fomentar el nivel de competencia y colaboración para que sea motor de crecimiento y eficiencia para toda la cadena agroalimentaria.


La batalla del supermercado contra el desperdicio alimentario: datos que inspiran

El desperdicio alimentario es, sin duda, uno de los mayores desafíos de la sostenibilidad en la actualidad. A nivel global, la cantidad de alimentos que terminan en la basura tiene un impacto económico, social y medioambiental inmenso. El sector de la distribución alimentaria en España, representado por ASEDAS, ha asumido un rol proactivo en esta lucha, integrando la reducción del desperdicio como un pilar fundamental de su estrategia de economía circular. Sus recientes Indicadores de Sostenibilidad demuestran un esfuerzo medible y constante, y ofrecen una hoja de ruta clara para la reducción del desperdicio en los supermercados.

Los datos que arroja el informe de ASEDAS confirman la eficacia de sus programas de prevención. El desperdicio alimentario en los supermercados de la asociación, que representa el 75% de los supermercados, autoservicios y mayoristas de alimentación en España, se ha reducido hasta situarse en un mínimo histórico de solo el 0,45% del total de alimentos, lo que supone una mejora notable respecto al 0,6% registrado el año anterior. Este dato es crucial, ya que implica que un impresionante 99,55% de los alimentos está llegando efectivamente al consumo humano.

Este logro se basa en una serie de planes de prevención sostenidos , incluyendo la optimización del inventario y la gestión del stock mediante un alto grado de digitalización , la venta de productos próximos a su fecha a precio reducido , y la donación sistemática a entidades sociales y bancos de alimentos.

El compromiso de las empresas de distribución va más allá de la gestión interna y la donación. Para cerrar el círculo, los supermercados están implementando soluciones innovadoras, como la transformación de excedentes en otros productos (ya sean alimentarios o de usos no alimentarios) para asegurar el máximo aprovechamiento del recurso.

Por último, estos Indicadores de Sostenibilidad de ASEDAS reflejan que la eficiencia logística y el compromiso con la sociedad son compatibles, posicionando al sector minorista como un actor clave en la economía circular. Al reducir el desperdicio alimentario a cifras tan bajas, se demuestra que la implementación de buenas prácticas de sostenibilidad es una meta alcanzable con el uso de tecnología y la voluntad de mejorar continuamente.

Puedes consultar AQUÍ el informe completo.


ASEDAS se suma al impulso de “El Sentido de la Carne”

Desde ASEDAS, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, nos hemos unido a la campaña El Sentido de la Carne, una iniciativa de AECOC y el Foro Ganadero que arranca su segundo año con una sencilla pero poderosa pregunta: ¿Cuál es para ti el sentido de la carne?. Esta campaña nos invita a reflexionar sobre el valor de la carne en nuestra cultura y en la alimentación, a través de los testimonios de chefs, ganaderos, deportistas, nutricionistas, carniceros y consumidores.

Cada respuesta es única: para algunos, la carne significa tradición; para otros, nutrición, sabor, o el placer de compartir un buen plato en torno a la mesa. Esta edición ha logrado sumar a más de 170 empresas y entidades del sector cárnico, desde la producción hasta la distribución, incluyendo cooperativas, asociaciones e interprofesionales. Una unión sin precedentes que refuerza el compromiso del canal con una alimentación equilibrada, responsable y conectada con el territorio.

En ASEDAS creemos en las enseñanzas que vamos a obtener de los mensajes compartidos y en el papel fundamental de todos los eslabones de la cadena alimentaria. Por eso, apoyamos El Sentido de la Carne como una forma de dar visibilidad al trabajo diario de miles de profesionales que aportan valor, calidad y sostenibilidad al consumo de carne en España. ¿Quieres saber más?: www.elsentidodelacarne.com


En el Día de Europa, los supermercados y mayoristas de alimentación reclaman su papel estratégico

Hoy, 9 de mayo, Día de Europa, ASEDAS —la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados— pone, una vez más, en valor el papel estratégico de los supermercados y mayoristas de distribución en la economía europea: la competitividad empresarial debe situarse en el centro de las políticas comunitarias. Hoy es un buen día para recuperar la entrevista realizada entre Stefano Mallia, presidente del grupo de empresarios del Comité Económico y Social Europeo (CESE), y Felipe Medina, secretario general técnico de ASEDAS y consejero del CESE, en la serie “Diálogos en Proximidad”, disponible en el canal de YouTube de ASEDAS. Ambos coinciden en que Europa necesita una estrategia realista que permita a sus empresas crecer, innovar y contribuir al bienestar económico y social.

También recordamos, en la misma línea, la visita que representantes de las organizaciones de supermercados de nueve comunidades autónomas —Castilla-La Mancha, Baleares, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Galicia, Canarias, Andalucía, Murcia y Cataluña— realizaron el pasado año con motivo de la inauguración del nuevo Parlamento Europeo para defender políticas de fomento de la competitividad desde una visión de país. Reivindicaron un marco legislativo estable, con seguridad jurídica, que reconozca el valor de la distribución de proximidad como motor de sostenibilidad, innovación y cohesión territorial en la Unión Europea.

En plena transición verde y digital, marcada por los objetivos del Pacto Verde Europeo, ASEDAS recuerda que, sin el compromiso y la viabilidad de las empresas, dichos objetivos no serán alcanzables. La necesidad de legislar menos y mejor es un clamor compartido por diferentes sectores de la cadena agroalimentaria, incluyendo la distribución alimentaria, que aboga por normas claras, adaptables y con tiempos de aplicación razonables. La Brújula para la Competitividad es, en estos momentos, una gran esperanza para alcanzar estos objetivos.

En un plano local, pero inspirador para la totalidad de Europa, uno de los desafíos más inmediatos es el desarrollo de un plan de crisis que reconozca al sistema alimentario como estratégico a la hora de abordar problemas que se han repetido a lo largo de los últimos años: pandemia, volcán de La Palma, huelga de transporte, tormenta Filomena, inundaciones de Valencia y apagón eléctrico. La actuación de los supermercados y mayoristas de alimentación españoles ante estos desafíos, pueden servir de ejemplo para otros países. Además, otras prioridades señalan el enfoque colaborativo en la elaboración de la normativa sobre diligencia debida, deforestación, eficiencia energética y reportes no financieros, entre otros ámbitos de fuerte impacto económico.

En este Día de Europa, ASEDAS refuerza su mensaje: el comercio y la distribución alimentaria representan a más de cinco millones de empresas en Europa, pero siguen sin la visibilidad que les corresponde en la agenda política. Como señala Felipe Medina, “la distribución alimentaria tiene mucho que decir desde su función estratégica de llevar alimentos seguros, variados y a precios competitivos muy cerca de todos los consumidores. Por eso, pedimos a los eurodiputados que defiendan a este sector esencial desde una visión de país y de cadena”.